SALTO DEL CABRERO
DESCRIPCIÓN DE LA RUTA
Longitud: Trayecto lineal de unos 8 km. de recorrido.
Tiempo: 3 horas aunque dependerá del ritmo y paradas.
Dificultad: Media, gran parte del trayecto en descenso con algunos repechos.
Este sendero que parte de la población de Benaocaz y finaliza en un
mirador, tiene el atractivo de permitirnos contemplar de cerca un paraje de
naturaleza insólita, El Salto del Cabrero. Éste es uno de los enclaves más
representativos de la Sierra de Grazalema, cuyo nombre hace referencia a una
falla de impresionantes paredes verticales (ochenta metros de caída) separadas
entre sí por una distancia de cincuenta metros.
En la fotografía se aprecia desde el Puerto del Boyar. El
salto del Cabrero admite otras variantes muy interesantes. Una de ellas es
saliendo de Benaocaz y subiendo por el puerto de D. Fernando llegar hasta la
parte alta de la la falla que ha producido el salto y bajar por la garganta
central que forman los dos labios del salto, llegando hasta el lugar llamado
"el Hondón", punto de nacimiento del rio "Tavizna" que
surge como un manantial del interior de las rocas. En época invernal, si el
otoño ha sido lluvioso la excursión es espectacular. En el interior de la
garganta existen magníficos ejemplares de quejigos y se aprecia la altura de
las dos paredes. No es raro ver sobrevolar a los buitres.
Un sendero empedrado en algunos tramos y que antaño debió ser muy transitado, pues constituía la principal vía de comunicación entre Benaocaz y Grazalema, parte del lugar conocido como San Antón en busca del Puerto de San Fernando.
Al cruzar el encinar se pueden encontrar pequeños llanitos limpios de hierba y de forma circular, son las soleras de los hornos de carbón o alfajanes.
En las proximidades del pueblo nos encontramos con el arroyo Pajaruco (afluente del río Tavizna), que atravesamos por un bonito puente de piedra, que aunque construido con técnicas árabes y romanas pertenece a principios de siglo.
Desde el Pto. de San Fernando hasta el Salto del Cabrero la vereda discurre por un paraje relativamente llano, donde hace tiempo existieron pequeñas parcelas dedicadas al cultivo del cereal. Cortijos, aljibes, caleras y majanos delatan la presencia del hombre y reflejan el modo de vida de los lugareños en un pasado no muy lejano.
Los aljibes permiten recoger y almacenar el agua de lluvia en una zona donde el líquido elemento se pierde por infiltración con suma facilidad. De otro modo la vida en la sierra será imposible.
Una vez que abandonamos el Salto del Cabrero, continuamos nuestro camino bordeando la cara noroeste de la Sierra del Endrinal. A lo largo del sendero se nos ofrecen inigualables perspectivas a vista de pájaro casi, del corredor del Boyar, un paisaje donde los matices grisáceos y la roca son disfrazados de una gama de verdes procedentes de las encinas, quejigos y alcornoques, que se arropan por una impenetrable trama de arbustos y matorral.
A partir de este momento el camino continuará junto a los tajos, sin llegar a penetrar en la masa boscosa, y tras pasar por el cortijo de las Albarradas se dirige por una cómoda vereda al Puerto del Boyar.
Esta ruta une el Puerto del Boyar con Benaocaz pasando por el Salto del Cabrero y el Puerto de San Fernando. Se puede partir desde cualquiera de los dos extremos, quizás algo más suave desde Benaocaz.
Si se hace desde el Boyar se deja el coche en el merendero Boyar, en plena curva, unos 50m antes del mirador. Aquí comienza la ruta, hay una inscripción en una piedra al lado del cartel del merendero. Debemos pasar la primera de las seis puertas que encontraremos en el camino, debiendo siempre asegurarnos de cerrarlas después de nuestro paso para que el ganado no se escape.
Aunque el sendero no se encuentra balizado es difícil perderse porque está bien señalizado por unas flechas de color verde pintadas sobre las piedras a nuestro paso.
Comenzamos un suave descenso por la pista, contemplando a nuestra derecha la carretera que se dirige a El Bosque y el valle que se forma.
Llegamos a un cortijo donde acaba la pista y continuamos por un sendero marcado. Esta es una zona casi llana, ya a partir de aquí subiremos y bajaremos hasta llegar al Puerto de San Fernando, donde vuelve a convertirse en llanura.
Casi todo el camino se realiza entre encinas vigorosas, matorral y rocas calizas. No hay agua en el recorrido.
Un desvío hacia la derecha nos lleva al punto más alto del Salto del Cabrero (934m), donde se observa una talla con paredes verticales de más de 80m de altura, separada por una garganta de 5Om de ancho, en cuyas grietas pueden observarse nidos de buitres leonados y águilas perdiceras.